La Cátedra UNESCO de Transformaciones Sociales y Condición Humana de la Universidad CLAEH realizó el tercer y último conversatorio de su Ciclo 2025 “Educación y Cultura de Paz. Educar para comprender, comprender para convivir”. La actividad tuvo lugar el viernes 28 de noviembre de 2025 en el Museo Ralli, en Punta del Este, bajo el título “Identidad, pertenencia y ciudadanía planetaria. La paz como horizonte”.
El encuentro propuso reflexionar sobre la construcción de una conciencia de pertenencia planetaria y de identidades múltiples, capaces de superar el tribalismo, el nacionalismo excluyente y las fronteras identitarias que dificultan la convivencia. Desde esta perspectiva, la paz fue abordada como un horizonte civilizatorio arraigado en la interdependencia, la responsabilidad compartida y el reconocimiento de un destino común de la humanidad.
La bienvenida estuvo a cargo de la directora del Museo Ralli, Virginia Prunell, quien dio marco a la actividad en un espacio asociado al arte, la diversidad cultural y el encuentro. Luis Carrizo, coordinador de la Cátedra UNESCO, moderó el conversatorio y presentó el sentido general de la propuesta, retomando el recorrido del ciclo 2025. En su intervención inicial, subrayó que el cierre del ciclo invitaba a mirar “más lejos, más hondo y más amplio”, preguntándose cómo reconocernos en el otro sin perder lo propio y cómo vivir la pertenencia como puente y no como muro.
Participaron como panelistas la escritora española Raquel Martínez-Gómez; Alonso Brenes, geógrafo costarricense y consultor internacional en gestión de riesgos de desastres; y Enrique Gallicchio, director de la Maestría en Desarrollo Regional y Local de la Universidad CLAEH. Sus aportes permitieron articular miradas provenientes de la literatura, la cooperación internacional, la gestión del riesgo, el desarrollo territorial y la reflexión ética sobre la convivencia.
Raquel Martínez-Gómez propuso revisar las formas en que las sociedades construyen sus relatos de identidad y pertenencia. Desde su perspectiva, una cultura de paz requiere abandonar visiones centradas exclusivamente en lo humano y reconocer nuestra relación con otros seres vivos y con el planeta. Destacó la importancia de enfrentar los discursos de odio, promover la escucha y construir nuevas narrativas capaces de imaginar futuros posibles sin ingenuidad, pero también sin resignación.
Alonso Brenes incorporó al diálogo la perspectiva de los territorios atravesados por riesgos, vulnerabilidades y desigualdades. Señaló que no es posible construir una ciudadanía planetaria ignorando las condiciones materiales de existencia ni las asimetrías de poder y acceso. En ese marco, recordó que la paz exige atender déficits estructurales en educación, salud, agua y bienestar, al tiempo que valoró las experiencias comunitarias, las redes locales y las prácticas cooperativas que fortalecen la resiliencia y reconstruyen tejido social.
Enrique Gallicchio abordó la relación entre territorio, identidad y desarrollo local. Planteó que las personas y comunidades habitan múltiples pertenencias, y que el desafío consiste en convertir esa pluralidad en una oportunidad para el diálogo y la cooperación.
Subrayó la importancia del capital social, la confianza, la gobernanza multinivel y la capacidad de construir acuerdos entre escalas locales, nacionales y globales.
El conversatorio permitió cerrar el ciclo reafirmando una idea central: la cultura de paz no se decreta ni se alcanza de una vez. Se construye en las instituciones, los territorios, las narrativas y los vínculos cotidianos, a partir del reconocimiento de nuestras diferencias y de la conciencia de formar parte de una misma humanidad.
Galería de imágenes: