Despedida, bienvenida, homenaje y emoción
“Tengan pasión. Miren más lejos. No hablen sin saber. Vayan a la escuela de las cosas. Trabajen en equipo. No anden solo entre intelectuales. Amen. Ardan. Creo que es un buen programa para nuestra universidad”. Con esa apelación a las palabras del padre Lebret, José Rilla se despidió de su cargo como decano de la Facultad de la Cultura.
En una emotiva ceremonia que se realizó en Agadu el pasado 10 de octubre, Rilla agradeció a todos quienes lo acompañaron en sus más de 40 años en la institución y dio la bienvenida al nuevo decano.
“Javier Dotta aceptó con generosidad y coraje hacerse cargo del decanato de esta Facultad de la Cultura. También se lo agradezco. Ya es un gran docente, querido por alumnos y colegas. Viene con su mochila de experiencias y con un empuje de renovación. Sabe que estamos en un mundo complejo, lleno de oportunidades. Sabe que hay que reinventar el trabajo y que las vocaciones de la cultura tienen mucho para hacer”, expresó.
“Abrís puertas. Das confianza”, le agradeció Dotta y saludó la posibilidad de trabajar con un equipo “súper convencido del proyecto y que va para adelante en todos los frentes”. La Facultad tiene líneas “ambiciosas y atractivas”, agregó. “Estamos transformándonos en ese modelo de universidad que tanto tiempo se fue proyectando. (…) Agradezco el reto que tenemos como equipo de seguir construyendo el humanismo y ampliando los horizontes”, sostuvo.
Homenaje a un “maestro” como profesor
Una de las oradoras en la ceremonia de despedida fue la profesora de Historia Cecilia Pérez, quien se encargó de repasar la trayectoria de Rilla como historiador y como autor. “Hace cuarenta años que lo leo a él”, dijo y recordó los títulos más salientes de su obra, como La mala cara del reformismo, Historia contemporánea del Uruguay, Breve historia de la dictadura o los estudios sobre Real de Azúa. “Es un maestro”, agregó al aludir a la gran cantidad de tesis que Rilla ha guiado.
“Pepe es un sabio”
Suman 50 los números de Cuadernos del CLAEH que Rilla condujo, destacó la profesora Laura Ibarlucea, editora actual de la revista académica y otra de las oradoras invitadas al homenaje.
En Cuadernos del CLAEH Rilla publicó más de 400 artículos, reseñas, críticas, notas y entrevistas sobre temas como la integración regional, la universidad, las ciencias políticas, la historia y la filosofía, la ecología, la teoría de la cultura, las migraciones, la educación o las relaciones internacionales, resaltó.
Gracias a Rilla, sostuvo, la revista consolidó y mantuvo los rasgos que la caracterizan: “su condición de plural, de estar abierta al debate y de invitar al debate, de estar abierta al mundo y de ser rigurosa”.
“Pepe es un sabio. Lo que lo hace sabio no es todo lo que sabe (aunque también) sino que te invita a conversar. Conversa con la gente joven y con la gente grande. Es un sabio que te invita a conversar”, expresó.
“No se entiende al CLAEH sin Pepe Rilla”
En la ceremonia participó también el rector Andrés Lalanne, quien agradeció a Rilla los años de aporte a la Universidad y le entregó como obsequió un cuadro de Luis Solari.
También el profesor Romeo Pérez dedicó unas palabras a Rilla y lo destacó como “excelente historiador, académico y persona”, que habla con “profundidad” y trasmite “sentidos” que siempre agregan, señalan novedades y apuntan nuevas perspectivas.
“Se puede decir que hay hombres en los que las instituciones encarnan y en Pepe Rilla encarna el CLAEH. No se entiende al CLAEH sin Pepe Rilla y no se entiende a Pepe Rilla sin el CLAEH”, afirmó.
Una experiencia y una militancia
Rilla se despidió diciendo: “La Universidad CLAEH ha sido para mí un trabajo, una experiencia intensa de descubrimiento, una militancia social y política, un espacio desafiante para hacerme de un oficio, el de la historia y el de la docencia. Están aquí presentes, en este momento y en mi corazón, todos quienes me acompañaron, me exigieron, me aceptaron y sacaron de mí una mejor versión. A ustedes, gracias”.

