Calidad del sueño en trabajadores sanitarios
Eliana Estela, Chiara Del Bene, Marisa Pedemonte, Edgardo Sandoya
Objetivo
Evaluar la calidad del sueño en trabajadores del área de la salud.
Método
Se realizó una investigación observacional de tipo transversal en trabajadores de la salud mediante una encuesta autoadministrada. Se evaluó la calidad del sueño mediante el Indice de Calidad del Sueño de Pittsburg (ICSP) categorizándose al mismo como bueno o malo. La encuesta se realizó en una muestra por conveniencia seleccionada entre licenciados de enfermería (LE), auxiliares de enfermería (AE), auxiliares de servicio (AS) y otros funcionarios (OF) de la salud pública y privada de Maldonado. Estudiantes de medicina les invitaban a participar dando a conocer el objetivo y características de la investigación, señalando que el manejo de datos iba a ser anónimo y solicitando su consentimiento. Se comparó la calidad del sueño observada
por sexo, rango de edad (<30, 30 a 45 y 46+ años), tipo de institución (pública o privada), actividad laboral, horario de trabajo (diurno, nocturno o ambos). Las diferencias entre categorías fueron analizadas mediante el test de chi2.
Resultados
Participaron de la encuesta 139 individuos, siendo 70% de sexo femenino. La edad media fue 37 (DE 10,0); rango de 22 a 64 años. El 53% trabajaba en instituciones privadas; 57% lo hacía en turno diurno, 31% en turno nocturno y 12% en ambos. El 39% fueron LE), 38% AE, 8% AS y 15% OF. La calidad del sueño fue buena en 48% de los encuestados, siendo 51% en quienes tenían
turno diurno, 47% en los que tenían turno nocturno y 41% en los que trabajaban en ambos turnos (p=NS). Tampoco hubo diferencia significativa entre mujeres y hombres, ni por rangos de edad. La calidad de sueño buena se dio en 54% de los LE, en 38% de los AE, en 45% de los AS y en 62% de los OF, sin diferencia significativa entre ellos.
Conclusiones
La calidad del sueño entre los trabajadores de la salud es peor que la observada en la población general, no existiendo diferencia significativa entre quienes trabajan en turnos diurnos o nocturnos o en ambos. Tampoco se observó diferencia por sexo, rango de edad, ni tipo de actividad. El grupo de OT podría tener mejor calidad de sueño, siendo necesario aumentar el tamaño muestral para poder confirmar o descartar dicha hipótesis.
