El Instituto de Educación celebró a sus nuevos graduados

El jueves 19, la Universidad CLAEH realizó la ceremonia de graduación del Instituto de Educación, en la que egresaron estudiantes de maestrías, especializaciones y diplomas, en un acto que combinó la entrega de títulos con reflexiones sobre el rol de la formación docente y la necesidad de continuar aprendiendo a lo largo de toda la vida profesional.

La actividad se desarrolló en el salón de actos del edificio Lebret, y reunió a autoridades, docentes, egresados y familiares, en una instancia que marcó el cierre de una etapa formativa.

Durante la ceremonia, el rector Carlos de Cores destacó el proceso de crecimiento y consolidación académica de la universidad. En ese marco, subrayó el papel de la dirección académica y del equipo docente en la construcción institucional. Constituye, dijo, “la columna vertebral del rigor académico y de la organización académica”.

Asimismo, señaló que la universidad atraviesa una etapa de expansión y diversificación de su oferta, con una creciente articulación entre programas de grado y posgrado. “Está creciendo, se está diversificando y está generando nuevas sinergias y conversaciones entre distintos programas”, sostuvo.

En representación de los egresados, Martina Silva y Annarella Gatto pusieron el énfasis en el recorrido realizado y en los aprendizajes que van más allá de lo estrictamente académico. Silva destacó especialmente el valor de lo colectivo en la experiencia formativa: “Siempre hubo un otro al que mostrar, al que preguntar, con el cual crecer (…) siempre estuvo lo colectivo por encima de lo individual”.

También reflexionó sobre el sentido del conocimiento adquirido y su proyección en la práctica profesional. “El verdadero valor no está solamente en lo investigado, en lo aprendido (…) está en qué hacemos nosotros con eso, en cómo lo replicamos, en cómo lo llevamos”, expresó.

Por su parte, Annarella Gatto destacó el carácter integral del proceso educativo. “No solamente vimos herramientas teóricas y metodológicas, sino que también nos invitaron a pensar en nuestras prácticas cotidianas”, afirmó, y valoró el acompañamiento de docentes, tutores y compañeros a lo largo de la formación, así como el apoyo de las familias.

El cierre del acto estuvo marcado por la intervención de María Dibarboure,quien habló de la continuidad del aprendizaje. Tras reconocer el esfuerzo que implica cursar estudios de posgrado, recordó que la obtención del título no constituye un punto de llegada. “Este es un paso, hay que seguir estudiando. No se puede seguir sin pensar, porque en esto se nos va la vida”, afirmó.

En esa línea, planteó que la práctica docente exige una revisión constante y una disposición a seguir aprendiendo, tanto en ámbitos formales como en procesos autónomos.