Seminario | La profesión del futbolista en discusión

Durante el siglo pasado, la discusión sobre el profesionalismo en el fútbol se centro en la cuestión de considerar si era una práctica deportiva que podía ser remunerada o no. Es decir, si jugar al fútbol podía ser considerado un trabajo o una afición para realizar en el tiempo libre. Esto dio lugar a los debates entre profesionalismo y amateurismo.
En el marco de la transformación del fenómeno del fútbol a escala global que ha tenido lugar en los últimos cincuenta años siendo la principal industria multimedia del espectáculo, son profundos y continuos los cambios y nuevas discusiones respecto a los sentidos y significados que adquiere el concepto de jugador profesional. La discusión ya no está centrada en si es una labor remunerada para que los y las jugadoras puedan dedicarse a tiempo completo a esta ocupación, pero siguen siendo ambiguas y en muchos casos, los términos y las condiciones contractuales que no siempre se ajustan a las normativas del derecho laboral.
La realidad es que se pretende que un jugador se transforme en profesional de una disciplina sin contar con contextos, apoyos y el necesario acompañamiento profesionalizado para profesionalizarse. La cultura organizacional deja a cargo de cada joven como asumir y desarrollar los aprendizajes necesarios con la referencia de sus pares y colegas mayores a través de la convivencia cotidiana.
Es una profesión a la cual se accede cada vez en edades más tempranas (inicio de la adolescencia) y finaliza también mucho antes que otras, comprendiendo un ciclo completo que puede estimarse entre 20 y 25 años. Cuando en cualquier otra profesión la persona esta recién alcanzando su madurez personal y profesional, aquí corresponde al declive y finalización.
Como es una disciplina que no requiere de manera imprescindible condiciones antropométricas excluyentes y existe en el horizonte del imaginario la posibilidad de hacer una carrera que eventualmente podría ser muy rentable, la cantera de potenciales futbolistas profesionales es muy grande entre los sectores sociales más pobres y vulnerables. La cultura institucionalizada tiene una clara impronta meritocrática, el éxito o el fracaso son casi exclusiva responsabilidad del deportista. El camino de los héroes e ídolos dejan invisibilizado el de la enorme mayoría
que precisamente queda por ese camino. Como la industria se alimenta con esta premisa, los costos y los riesgos de esta peripecia, son asumidos por las familias y los jugadores.

En un proceso de formación, desarrollo y alto desempeño generalmente no planificado ni organizado adecuadamente, las condiciones de trabajo requieren que los futbolistas maduren más rápido para enfrentar y resolver adecuadamente una cantidad muy grande de desafíos.
Al inicio de la adolescencia deben alejarse de sus familias, organizar su tiempo para entrenar, estudiar y descansar. Cuidar su cuerpo y su salud mental porque están expuestos a lesiones, a altas demandas de disciplina, a la vez de que están iniciándose en la sexualidad, con grandes cambios hormonales, en momentos que descubrirán y deberán aprender a manejar la emocionalidad en situaciones competitivas estresantes.

Con apoyo de madres, padres y familia acuerdan con contratistas y sponsors. Deben manejar  su imagen pública especialmente en redes sociales, imaginar y prospectar su futuro, estar dispuestos a viajar a cualquier lugar del planeta para aprovechar una oportunidad, entre tantas otras cuestiones.

Pensando en fútbol del futuro nos preguntamos cómo sincerar estas contradicciones, carencias, ausencias. Cuáles son los contextos y las condiciones que hacen posible que un jugador pueda ser considerado realmente como un profesional. Cómo debe diseñarse y desarrollarse el proceso de formación profesional más allá de la preparación física, técnico-táctica. Cómo debe ser pensando y llevado a la práctica un proceso de orientación y acompañamiento personalizado. Cómo se diseñan posibles trayectorias educativas para que además del fútbol, los y las jóvenes
futbolistas en proceso formativo, desarrollen otras estrategias de futuro laboral. Cuáles son las responsabilidades de los clubes, empresas y empresarios para sostener y financiar estos procesos.

Este segundo seminario del programa “El fútbol del futuro” llevado adelante en el marco de la edición 2024 de nuestra propuesta académica: Tecnicatura en Gestión de las Instituciones Deportivas se propone generar otro espacio para seguir dialogando, construyendo acuerdos y proyectando líneas de acción para llevar adelante las
imprescindibles transformaciones.

Te esperamos con mucho ímpetu los días miércoles 9 y viernes 18 de octubre de 19 a 21 horas en la sala del Museo del Fútbol en el Estadio Centenario.

Actividad abierta y sin costo que requiere inscripción y confirmación de asistencia: Registro aquí

Cupos limitados.

Panel de la 1era Jornada | Miércoles 9 de octubre:

Panel de la 2da Jornada | Viernes 18 de octubre:

Disponible aqui el primer seminario | Salud mental en el fútbol